Entrenar las recompensas

Entrenar las recompensas

En muchos de los artículos que puedes leer en el blog hablamos de premiar al perro por las cosas que hace bien. La gran mayoría de veces podrás premiar al perro con comida o con juguetes. Pero no siempre funciona.

Una de las causas de que esto suceda es que necesitamos entrenar más las recompensas: darles el valor que necesitan para ser motivadoras, educar el comportamiento del perro hacia ellas para que premiar sea algo ágil, sencillo y eficaz.

Veamos cómo hacerlo.

Comida

Para muchos perros la comida es una gran recompensa. Conseguiremos muchos comportamientos de nuestro perro solo con un trozo de salchicha. Pero, ¡podemos conseguir aún más!

Errores
  • Dar comida por nada. Hace poco me encontré a un chico entrenando con su perro en el parque. Lo tenía cogido de la correa y le daba premios que el perro escupía. Al preguntarle qué hacía, me contestó que estaba entrenando que el perro estuviera tranquilo en presencia de otros perros. El resultado fue que el perro no pudo relajarse, que la presencia de la comida significó presencia de otros perros y por lo tanto ponerse nervioso, y un rechazo a la comida que hizo que en otras situaciones no se le pudiera premiar con chuches porque las aborrecía.
  • Meter comida en la boca del perro como si fuera una hucha, esto hará que la comida pierda valor.
  • Utilizar chuches de poco valor. Por favor, utiliza salchichas o pavo cortado en daditos. Las chuches que venden embolsadas son cómodas para ti, pero necesitamos algo por lo que tu perro se vuelva loco.
Cómo entrenar la comida como recompensa
  • Enseña a tu perro a seguir la comida en tu mano. Mueve la mano en línea recta (muévete tú también) y cuando tenga el hocico pegado a tu mano sin morderte dile “muy bien” y entrega el premio. Haz cada vez recorridos más largos y movimientos diferentes.
  • Trabaja que la comida esté delante de sus narices y no vaya a cogerla si no tiene permiso. Trabajamos esto después del seguimiento para no generar demasiado autocontrol y que el perro no deje de seguir la comida por error. Cuando deje de mordisquear tu mano, ábrela y di “ok” y deja que coma. Aumenta el tiempo de espera progresivamente.
  • Incorpora nuevas formas de premiar:
    • Tirar el premio hacia arriba y que lo coja al aire.
    • Perseguir la comida en la mano.
    • Tirar la comida en una dirección.

Juego

El juego es muy importante en la vida de tu perro. Es una forma de gastar energía, de cubrir necesidades en cuanto estimulación, fortalecer la relación entre vosotros, etc.

Para sacar todo el partido al juego hay que conseguir que sea importante. Muchos perros se volverán locos al ver el juguete, pero otros necesitarán un empujón para desarrollar la motivación. Aquí veremos cómo comenzar correctamente. En otros artículos podrás encontrar cómo continuar desarrollando el juego y la motivación.

  1. No meterle el juguete en la boca. Es muy común que intentemos que el perro coja el juguete ofreciéndoselo en su cara, empujándolo hacia el perro. Pero es un gran error. Imagina que los conejos fueran saltando a la boca de tu perro cuando pasea por el campo, dejaría de perseguirlos (ejemplo robado de Albert Garriga). Necesitamos movimiento, que el juguete se escape. Así que…
  2. ¡¡Corre!! Sal corriendo con el juguete. Elige un juguete suave y largo, y arrástralo por el suelo a la vez que corres. Esto despertará la curiosidad en tu perro y empezará a perseguir. El siguiente paso es que muerda.
  3. Cuando el perro descubra que puede morderlo, ¡cuidado con sacudir el juguete de arriba abajo! Tira y afloja, tira hacia ti y después afloja y que tire el perro. Con este movimiento generarás una interacción entre vosotros que a tu perro le encantará.

El siguiente paso será enseñar a soltar el juguete y a compartir. Pero esto lo veremos más adelante.

Recuerda: para educar a tu perro de manera más eficaz, antes de empezar debes educar las recompensas que utilizarás.